A raíz del comunicado de las integrantes de la Selección Argentina de basquetbol, “Las Gigantes”, se empezaron a tejer muchas cosas. Los colegas del programa 3×3 Radio que se emite por UCU Web Radio contactó a Daniel Jacubovich, Director del Enard, quien aclaró algunas cuestiones referentes a las becas de los deportistas en Argentina.

Alguna de las frases salientes de Jacubivich, quien además es periodista deportivo especialiado en basquetbol, son las siguientes.:

“Hay momentos de tensión laboral, y otros más calmos. A mí me toca un rol de conducción en mi trabajo y la verdad es que es un aprendizaje hacerlo remoto, para mi el cara a cara, el pasar por los escritorios, por ahí muchas cosas con un gesto o una actitud corporal se solucionan más fácil que via texto. El chat no tiene tono, acento, para mi fue un aprendizaje eso, estoy acostumbrado, estoy absolutamente encerrado. Fui muy estricto y muy respetuoso de las indicaciones y en términos sociales estoy de acuerdo con todas las medidas que se llevaron a cabo para enfrentar a algo que no se planifica.

El sistema de becas del Enard no es ningún misterio griego, está publicado en la página. No tiene nombre, en el sentido que no está destinado a un deporte, son generales. ¿Qué tiene en cuenta? El logro deportivo de alto rendimiento, no en deportes de representación nacional, que en muchos casos el deporte argentinos aspira a ser y en pocos casos pertenece al alto rendimiento. Las becas tienen dos criterios, primero el resultado que coloca al deporte en un escalón. El piso, por ahora, es el podio Sudamericano, el parámetro que se intenta aplicar es podio Panamericano, en el ámbito olímpico argentina tiene excepciones. Salvo el hockey o el básquet, la presencia en podios es muy esporádica. La posibilidad potencial que analizan los técnicos respecto a como pueden rendir. En ese análisis participan los coordinadores técnicos deportivos, la gerencia deportiva del Enerad y los representantes de los atletas, es lo más ecuánime que puede ser. Los derechos y obligaciones están en la página.

En el caso específico del básquet se ve agravado por una cuestión que no está bien expresada. Ante la ausencia de un nuevo proyecto deportivo, con un responsable técnico y un plantel, para el Enard es imposible otorgar becas. En términos competitivos, la Selección Femenina de básquet, después de la excepcional actuación en la Americup de Buenos Aires, pudo obtener el sudamericano que ya vencía porque ahora se venía un nuevo torneoY había que ver que entrenador, que jugadoras y que objetivo deportivo. Eso lo iba a ubicar en un escalón de becas.

Las becas no las otorga ni las quita el Enard. Los solicitantes son las federaciones nacionales. Ya se había vencido el logro deportivo del Sudamericano, ante el requerimiento de saber qué equipo, con qué entrenador y con qué objetivo para qué competencia todavía no está. Como ocurre en la mayoría de los deportes de conjunto sabe que hay 7 u 8 apellidos que no van a dejar de estar, pero no se dan becas por intuición. Se entregan a partir de una presentación que en este caso, coincidiendo con la suspensión del Sudamericano y con la postergación en la presentación del proyecto deportivo queda en una situación acéfala e incierta.

A partir de la presentación del proyecto formal, se vuelve a otorgar las becas. Es una regla común para el básquet argentino.

El comunicado expresa algunas reivindicaciones que me parecen justas y un estado de desamparo que angustia a ese grupo de deportistas, creo que hay una incertidumbre con lo que sigue, que el pasado reciente tuvo puntos positivos y patéticos, como lo fueron las camisetas en Lima. Tienen que confiar en un proyecto que todavía no tienen. Y ellas no dejan de ser jugadoras, el tiempo va pasando, eso las llevo a un comunicado que expresa desolación. Hay quejas muy mezcladas, hablan de igualdad de género, me parece que necesita una igualdad de tratamiento. No tiene que haber diferencia entre la expresión masculina y femenina de un deporte, que tiene que haber un camino específico en el desarrollo. Las inversiones en una y otra rama no son iguales. Lo que no puede estar en duda es que las condiciones para el entrenamiento, para el rendimiento y la preparación tiene que ser igualitarias.

Si los resultados en Americup o Juegos Panamericanos hubieran sido otros, las becas continuarían vigentes. Si vos tenes un listado de beneficiarios de beca y no te comunican los cambios, no se modifican las becas. En algunos deportes hubo momentos donde se discutió si las juveniles que están en el equipo entran con la misma beca que dejaron las que se fueron. Ese tipo de discusiones suelen darse sin importar el género.

¿Cuál es el equipo argentino de 3×3? ¿Se sabe cuál es hoy? Si no lo sabemos entonces no podemos dar becas. Ellos cobraron un premio por la medalla de plata, más allá de la beca. El básquet que no le ha dado importancia real al 3×3, lo ha mirado de costado, no ha tenido desarrollo especifico, lo ha tomado casi como subproducto, ha formado equipos para cada torneo, no ha tenido continuidad, si hubiera un equipo de 3×3 masculino y femenino, tendrían beca para esa especialidad que va a ser olímpica. Cuál es el equipo de 3×3 para los JJOO. No hay trabajo específico con deportistas y técnico específicos, con proyecto deportivo, e ha ido como un subproducto con jugadores que están en el equipo de 12. No seamos formales, no nos quedemos en lo reglamentario, la verdad de la milanesa es que no se le dio pelota al 3×3. Nadie se acuerda que en Singapur estaba Gabriel Deck en el equipo de 3×3. No se trabajó con un criterio de 3×3, se juntaron pibes con capacidad y se los llevó. Cuantos recuerdan que Gabi estaba en el primer equipo de 3×3.

Eso es un tema de confederación. Si Federico hubiera hecho un plan con la selección de 3×3 hubiera sido diferente, nosotros desde el ENARD pujamos por eso. No habiendo trabajo específico, el básquet de 3×3 le dio dos medallas doradas en los juegos de la juventud, pareciera que los resultados te tapan la boca, para qué esforzarme de manera sistemática si así me va bien. Lo que paso demuestra dos cosas, primero, que el básquet es un deporte desarrollado en un país que no tiene un deporte desarrollado. Segundo, que la formación técnica de nuestras categorías menores en básquet siguen marcando una diferencia en la región y muchas partes del mundo. Atendiendo la localía, se armó un buen equipo que no tenía a su estrella Leandro Bolmaro. Es eso, no hay 3×3 porque no hubo un proyecto para eso.

La verdad es que tiene que salir a la cancha, cosas que no pueden, tienen que generar un estándar que no pueden marcar porque se suspendió el sudamericano y no sé en qué estado está y hay que saber quién está a cargo del equipo y al mando de qué jugadoras.

Funciona como cualquier seleccionado, tiene un entrenador, un cuerpo técnico, plantel y objetivos deportivos, pero en el 3×3 el plan no está presentado en el 2020.

¿Al momento que se presenta el proyecto se empieza a cobrar las becas?
Se empiezan a cobrar inmediatamente cuando se designa planificación, cuerpo técnico y plantel. Se puede discutir si un nombre va o no, hay un ido y vuelta y se hace efectivo el cobro de la beca. Habrá que analizar que pasa porque se suspendió una competencia, estamos abiertos a conversar si puede ser retroactivo. Es una situación muy atípica.

Viví el mundial con mucha atención y con tensión, me apasionó de tal manera. Voy a decir una barbaridad polémica, en términos proporcionales el logro de este equipo se puede comparar con las máximas actuaciones deportivas argentinas en básquet, la relación entre expectativa y resultado, no a los scores, sino a la presencia en el juego, fue extraordinaria. La relación de las posibilidades y resultados de trabajo es el más beneficioso de los recorridos que hagamos. Si nos remontamos al 50, en un mundo naciente, el trabajo fue específico, fue un mérito grandioso, pero argentina era candidato. En el mundo del básquet se hablaba del “día después de la generación Dorada”, estábamos pendientes de los cruces en octavos para que sea un mundial aceptable. Seamos realistas, los únicos que lo veían de otra manera eran los jugadores. Me resultó conmovedor, es por lo mismo que algunos amantes de este deporte nos encanta la defensa más que el ataque, no porque sea menos importante, pero la defensa representa la esencia del juego, no hay distraídos, es un juego de equipos y hay convicción y pertenencia y mística que después se trasladan a los grandes equipos. Este equipo supo que llegaba, que estaba para más por sobre los que supuestamente entendemos sobre este deporte. La defensa agranda el equipo, le da confianza y desmorona al rival.

Foto: Agencia FE