Todo comenzó en la previa del juego 5 entre los Milwaukee Bucks y el Orlando Magic. George Hill, de los Bucks, le sugiere a sus compañeros boicotear el encuentro en modo de protesta por el tiroteo a Jacob Blake en Kenosha, Wisconsin. a unos 65 kilometros de Milwaukee, en el mismo estado de donde son los Bucks.

Mientras tanto en la cancha suena la chicharra que indica a los equipos que salgan de los vestuarios. Los jugadores y el personal de Orlando lo hacen, pero no hay señal de los Bucks, que ya han decidido boicotear el partido. Al enterarse, los jugadores del Magic deciden unirse a la protesta.

Una vez que la liga es notificada de que los equipos han boicoteado el partido, el presidente de la asociación de jugadores, Chris Paul, LeBron James, James Harden y Carmelo Anthony, se reúnen para decidir que hacen con sus respectivos partidos. Al final definen unirse a la protesta iniciada por los Bucks y llamar a una reunión con todos los jugadores para ver que harán de ahora en más con los playoffs.

Según fuentes le informaron a Adrian Wojnarowski de ESPN, la reunión fue caldeada, con reclamos hacia los jugadores de Milwaukee por boicotear el partido de manera independiente a los otro equipos, a lo que Jaylen Brown de los Boston Celtics defendió la decisión y agregó que ellos no le debían explicaciones a nadie.

Se procedió entonces a la discusión sobre si continuar o no los playoffs. La mayoría de los equipos eligieron continuar, pero los jugadores de los dos equipos de Los Ángeles votaron por dar por terminada la temporada, ademas de reclamar medidas a los dueños de los equipos, y que estos estén más involucrados en las cuestiones que afectan a la comunidad afroamericana. Dicho esto, LeBron James procedió a retirarse de la reunión, escoltado por los jugadores de ambos conjuntos, reportó Shams Charania de The Athletic. Se acuerda otra reunión el jueves a la mañana, todo rodeado por una gran incertidumbre.

Mientras tanto, la NBA llama a una reunión de la junta de gobernadores, los dueños de los equipos, también para el jueves a la mañana. Chris Mannix de Sports Illustrated reportaba que para muchos, hay poca claridad en cuanto que más pueden hacer los dueños, que ya se han comprometido con el movimiento de justicia social, le han dado el apoyo a los jugadores durante las protestas al himno y se han comprometido en donar 300 millones de dolares en los proximos 10 años a las comunidades afroamericanas.

Durante la reunión de los dueños, Michael Jordan, hoy propietario de los Charlotte Hornets y el único afroamericano que es dueño mayoritario de una franquicia de la NBA, obró como “voz de la razón”, y como un nexo entre los dueños y los jugadores, en parte por su buena relación con Chris Paul y Russell Westbrook.  Jordan le pidió a sus colegas que escuchen en lugar de hablar, y que les permitieran a los jugadores que expresen sus frustraciones, le informaron fuentes a ESPN.

Muchos dueños, incluido Jordan, estuvieron de acuerdo en que los juegos deben continuar, porque servirán como una plataforma para que haya un cambio social, ademas de acordar otra reunión en donde discutirán como pueden ayudar a los jugadores a completar sus objetivos mientras pelean por el titulo de la NBA.

Durante el jueves a la mañana, los jugadores acordaron continuar con la temporada, mientras que muchos dueños, a través de las redes sociales de los equipos, mostraron su apoyo a los jugadores y su compromiso a luchar por un cambio social.

Por la tarde, la NBA emitió un comunicado en donde el vicepresidente de la liga, Mike Bass, informaba que todos los partidos del jueves serian pospuestos, pero que tratarían que entre el viernes y el sábado se normalice la actividad, además de anunciar una reunión entre los dueños de los equipos en la burbuja, representantes de la asociación de jugadores, de la NBA y el presidente del comité de relaciones laborales de la NBA, Michael Jordan.