Hoy arranca la final de la temporada n°74 de la NBA entre Los Angeles Lakers y el Miami Heat. Repasaremos como llegan ambos equipos y las posibles claves para esta serie.

Los Angeles Lakers

El equipo angelino llega a su trigésimo segunda final en la historia con varios objetivos emocionales por delante. El empatar al eterno rival, los Boston Celtics, en cantidad de títulos, y homenajear a una de sus leyendas más grandes (sino la más grande), Kobe Bryant, fallecido trágicamente en un accidente de helicóptero en enero de este año.

El camino de los Lakers en la burbuja fue de menor a mayor, de ajustar el equipo en los primeros partidos, a pasar tranquilamente (excepto en una final de conferencia más pareja de lo que dijo el resultado final) por los playoffs hasta llegar a la final, la primera desde 2010.

La clave principal, como no podía ser de otra manera, estuvo en el juego de su gran estrella, LeBron James, que a los 35 años sigue tirando magia con un plantel hecho a su medida.

LeBron lleva en estos playoffs promedios de 26,7 puntos, 10,3 rebotes y 8,9 asistencias, pero con una administración fina de su juego, ya que no tiene la necesidad de cargar con ser el principal peso ofensivo del equipo, hoy tarea de Anthony Davis, y tiene en Rajon Rondo alguien que le aliviana la tarea en el armado ofensivo. Mientras que en el costado defensivo, algo por lo que James se ha llevado criticas en los últimos años, estas han sido acalladas con las grandes apariciones en esa parte del juego que LeBron ha tenido en esta postemporada, siendo la marca sobre Jamal Murray en los últimos cuartos de los partidos de final de conferencia, los momentos más destacados.

Otro gran contribuyente en estos finalistas Lakers, y podría decirse que el ingrediente agregado más importante, es Anthony Davis, hoy el as ofensivo del equipo y clave en el costado defensivo al mismo tiempo.

Davis lleva promedios de 28,8 puntos y 9,3 rebotes en estos playoffs, y ha sido el principal colaborador de LeBron (¿el mejor compañero que ha tenido James en su carrera?) en esta temporada gracias a su versatilidad, que le permite ser una amenaza en el poste bajo o de cara al aro, lo que lo vuelve una pesadilla de emparejamiento para cualquier defensa.

Pero las claves para estos Lakers van más allá de sus dos grandes figuras. Los jugadores de rol han sido otra parte enorme de los californianos, en especial dos veteranos que han renacido esta temporada, como Rajon Rondo y Dwight Howard.

Rondo nunca estuvo en duda por su juego (uno de los jugadores más inteligentes de la liga), sino por su carácter, que lo hace chocar con los entrenadores (pregúntenle a Rick Carlisle). Pero sacando eso de lado, el ex Celtics ha demostrado estar intacto, tanto en defensa como en ataque, y encima le ha sumado un peligroso tiro de 3 puntos.

Por su parte Howard si que ha renacido, después de parecer totalmente fuera de la liga, el 3 veces mejor jugador defensivo ha sabido reinventarse en un rol disminuido comparado con sus épocas de Orlando, pero de mucha ayuda para estos Lakers.

Ese nuevo rol de enforcer (el intimidador del equipo), de marcar la intensidad defensiva, de hacer el trabajo sucio, de tratar de sacar a los rivales (pobre Nikola Jokic), han sido de gran valor para los dirigidos por Frank Vogel.

El resto de la rotación de los Lakers también merece su mención especial. Alex Caruso, Danny Green, Kyle Kuzma, Kentavious Caldwell-Pope, Markieff Morris, todos ellos han cumplido muy bien con su labor de rodear a las estrellas del equipo.

El arquitecto detrás de este equipo, Frank Vogel, poco mencionado a lo hora de hablar de los Lakers, también se tiene que llevar el reconocimiento. Destacado tanto por LeBron como por Davis como un entrenador que confía en los jugadores tanto como ellos confían en el, que ha trabajo día y noche logrando aportar una cuota de estabilidad necesaria.

Miami Heat

La gran sorpresa de estos playoff sin lugar ha dudas ha sido el Heat, que pasó por todas las rondas de manera similar a los Lakers, sin problemas ante Indiana y Milwaukee (el gran batacazo), y con una serie más apretada de lo que dice el resultado final ante Boston.

Ni el más optimista hincha de Miami esperaba estar acá, pero los floridanos con un conjunto muy solido, solidario y con un gran juego, han sido la grata historia de la postemporada.

Sus claves principales no son tan marcadas como las de los Lakers, sino que han sido un conjunto de cosas más grande que van desde arriba en su presidente y líder espiritual, Pat Riley, hasta el ultimo de sus jugadores, pasando por toda la organización y el cuerpo técnico.

La cultura de Miami creada por Riley ha sido la piedra fundamental de una franquicia que nunca se resigna de ser protagonista, el tanking no es opción y se construye con lo que hay. Así lograron atraer al líder en cancha de este equipo, Jimmy Butler, uno de los jugadores más “Rileyanos” que hay hoy.

Butler venia deambulando por la ligar tras su salida de Chicago en 2017, primero en Minnesota (donde terminó todo mal tras llamar blandos a Karl Anthony Towns y a Andrew Wiggins), y después en Philadelphia (donde tuvo un papel reducido y conflictos con el entonces entrenador Brett Brown).

Pero la historia ha sido distinta en Miami, donde no solo no tiene conflictos con los entrenadores o sus compañeros, sino que todo lo contrario, hasta ha llegado a ser uno de los jugadores preferidos de Riley.

Por el estilo de juego de Miami, Butler no tiene la necesidad de ser un super goleador como se esperaría de la estrella de un equipo, sino más bien un cerrador, el que agarra la pelota en los momentos calientes del partido, algo que en ningún momento le hace temblar la mano a Jimmy.

Pero líder y cerrador no es necesariamente sinónimo de mejor jugador, que en este caso le cae a Bam Adebayo, que lleva promedios de 18,5 puntos y 11,4 rebotes, y hasta a veces cumple el rol de Base-Pivot, armando las jugadas ofensivas del equipo.

Adebayo es un jugador en constante mejoría, en donde en cada partido lo hace mejor que en el anterior y en ambos costados de la cancha. Eficiente en ofensiva y una presencia intimidante en la defensiva (pregúntenle al pobre Jayson Tatum sino).

Pero aunque parezca increíble, y a pesar de todo lo que tanto Adebayo y Butler se han destacado esta temporada, la gran historia de estos playoffs para el Heat ha sido la aparición del novato Tyler Herro.

El jugador surgido de Kentucky cuajó una muy buena temporada regular, pero su destape en la postemporada ha sido impresionante, con promedios de 16,5 puntos, 5,5 rebotes y 3,9 asistencias, incluida una actuación para la historia en el juego 4 contra Boston en donde anotó 37 puntos.

La palabra que mejor podría definir a Herro es “atrevido”, el novato no se le escapa a los roces o a los tiros bajo presión, algo reservado para los novatos destinados a la grandeza. La confianza que tiene en su mismo, sumado a su talento, lo ha llevado a ser la sorpresa de los playoffs.

Lo increíble hasta el momento es que hemos nombrado a los tres jugadores considerados más importantes de Miami, o por lo menos los más destacados, y ninguno de ellos es el máximo anotador del equipo, titulo que por el momento se lleva el esloveno Goran Dragic, ni al francotirador Duncan Robinson, o al especialista defensivo Jae Crowder, y al multicampeon Andre Iguodala.

Es que este plantel de Miami es tan completo y tan largo, con cada jugador aportando su grano de arena en volver a este conjunto el más equipo de los equipos que han disputado estos playoffs.

Si Pat Riley es el padre de la criatura (o más bien el padrino), el coach Erik Spoelstra ha sido el maestro.

Spoelstra ha hecho todo lo que un entrenador puede hacer en la NBA, arrancando como coordinador de video, pasando por ser el encargado del scouting y asistente técnico, hasta llegar a ser el entrenador principal en 2008.

El hijo prodigo de Riley, resistió hasta un intento de LeBron James de removerlo, y se ha convertido en uno de los entrenadores top, con dos anillos en sus manos que respaldan una trayectoria impecable.

Claves del enfrentamiento

Por el lado de Lakers, la clave está en como enfrentar defensivamente el juego en equipo que propone Miami, donde la clave no pasa por uno o dos jugadores sino que por el conjunto en si. Los Lakers tienen las armas y el tamaño como para armar un esquema defensivo que le permita eso.

Para el Heat, las claves pasan en los emparejamientos, que los tienen bien cubiertos. Será tarea de Jimmy Butler, Jae Crowder y Andre Iguodala la de detener a LeBron, y la de Bam Adebayo y el mencionado Crowder en parar a Anthony Davis. Parar, por supuesto, en los papeles, por la tarea de sacar totalmente del juego a dos jugadores como esos es practicamente imposible.

Cronograma de Partidos (horario de Argentina)

Partido 1 – miércoles 30 de septiembre – 22:00 hs

Partido 6 – domingo 11 de octubre – 20:30 hs

Partido 7 – martes 13 de octubre – 22:00 hs

(Partidos 5, 6 y 7 de ser necesarios)

TV: ESPN