Los Lakers vuelven a reinar sobre la NBA de la mano del Rey, tras una final que tuvo de todo, incluyendo a un rival que resistió más de lo que todos esperaban. Aquí trataremos de repasar un poco las claves.

La temporada eterna ha concluido. Después de meses de incertidumbre y una exitosa burbuja, los Lakers se han consagrado como los nuevos campeones de la NBA, un más que merecido homenaje al legendario Kobe Bryant, que nos dejó en enero de este año.

Ante los Lakers, un digno rival, el Miami Heat que no solo tuvo que lidiar con los angelinos sino también con sus propios problemas en forma de lesiones a jugadores claves que nos privó de una mejor serie.

En el primer partido pareció terminar todo con las lesiones de Adebayo y Dragic, y un apabullante dominio Laker con un espectacular Anthony Davis con 34 puntos y LeBron al borde del triple doble con 25 puntos, 13 rebotes y 9 asistencias para una victoria de los californianos por 116 a 98.

Si bien el segundo partido fue más parejo, las chances de tener una serie competitiva parecían esfumarse con otra victoria Laker, esta vez por 124 a 114. Se notaban las ausencias en Miami y el equipo seguía buscando acomodarse a ellas.

Pero se hizo la luz en el tercer partido, cuando parecía una misión imposible, Jimmy Butler se disfrazó de Tom Cruise para darnos una actuación para la historia con 40 puntos (sin tiros de 3pts), 11 rebotes y 13 asistencias para una victoria de Miami por 115 a 104.

El quiebre fundamental de la serie se da en el juego cuatro. Había expectativa con la vuelta de Adebayo, Miami lo necesitaba si quería que lo del tercer partido no sea un espejismo. Pero en un partido muy parejo, Miami no pudo dar con la estocada. Fue 102 a 96 para los Lakers, gracias a un rendidor Anthony Davis con 22 puntos (incluyendo la daga que dio por terminado el partido con un triple en el ultimo minuto), y a un LeBron contribuyendo con su usual casi triple doble, con 28 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias.

Miami, con la espalda contra la pared y cual animal arrinconado peleando por su supervivencia, puso todo y más en el quinto partido para seguir en la serie, con otra espectacular actuación de Butler con 35 puntos, 12 rebotes, 11 asistencias y solo 40 segundos de descanso que eclipsaron los 40-13-7 de LeBron para un triunfo por 111 a 108.

Pero el esfuerzo dado por el Heat, y en especial por Butler, no fue gratuito, y eso se vio en el sexto y ultimo partido de la serie, donde los Lakers arrasaron ante un rival que con suerte podía mantenerse de pie. LeBron le puso la frutilla a una serie espectacular, algo ya regular en las visitas del Rey a las finales, con 28 puntos, 14 rebotes y 10 asistencias. El resultado, maquillado por una remontada cuando el partido ya estaba terminado, fue de 106 a 93.

¿Que pasó?

Seria tonto decir que la razón principal por la cual los Lakers ganaron esta serie yace en las lesiones de Miami, pero tampoco se puede negar que fue un factor importante.

Miami, aun en muletas, demostró ser un rival peligroso y con hambre. Los Lakers lo entendieron bien, por eso no le dieron tregua en el ultimo partido. “Sin Piedad”, como el lema de Cobra Kai.

Salvo momentos, en los Lakers quienes tenían que rendir lo hicieron con creces, sobre todo LeBron que a los 35 años y 17 temporadas sigue intacto (para alegría de los lebronistas en su lucha con Jordan).

Anthony Davis cumplió más que bien con su primera participación en finales, por momentos discutiéndole a LeBron en la lucha por el MVP, aunque al contrario de lo que fue el resto de los playoffs, fue el quien le cedió el protagonismo a James.

Mención más que honorifica para Rajon Rondo, que volvió a su mejor versión, como sus épocas en Boston, siendo clave, sobre todo en el ultimo partido. También para Kentavious Caldwell-Pope, devenido en el francotirador angelino por excelencia en esta final, lugar que se esperaba fuera del casi caído en desgracia Danny Green, y para Alex Caruso, el obrero silencioso que juega en todo momento como si se tratar del ultimo partido de su vida.

Para destacar por el lado de los derrotados, lo haremos simple y nos centraremos exclusivamente en su estrella, Jimmy Butler, consagrado tras estas finales como una superestrella de la liga, y la pieza clave de un equipo que va a dar que hablar de ahora en más (y cuidado si no suman a otra estrella, quien te dice de origen griego).

Foto: AFP